Moving Still

(todavía se mueve, aún conmueve)

 

Moving Still es la primera exposición de kino, en la que se presentan los trabajos de Catherine Abitbol (Colombia, 1976 ) y Elicia Epstein (USA, 1992). 

Las fotografías de Catherine Abitbol retratan un Acapulco ya desgastado por el tiempo y las historias, recuerdos analógicos en papel metálico de lo vivido en la llamada Época de Oro del cine mexicano. Ahora poco queda de todo aquello, excepto todo: los hoteles, las playas, la quebrada, los comercios que en aquellos días acogieron a las estrellas más importantes del cine decaen preciosamente y conservan el glamour de los colores y el óxido. Parecidas a decorados de películas, estas instantáneas son escenografía de un tiempo mejor que siempre fue pasado. Gracias a la lente de Catherine Abitbol, un trocito de todo aquello permanece y se hace inmortal. 

Por su parte, Elicia Epstein ocupa la zona del patio de kino con su bestiario particular en acero. Diez criaturas, diez explosiones contenidas en un instante, moldeadas cruda y la vez preciosamente por Elicia para crear movimientos a veces sutiles a veces agresivos. Las esculturas ocuparán diferentes lugares del patio durante la exposición, sufrirán las lluvias y se transformarán con el paso del tiempo en recuerdos de ese espacio.

Dos sensibilidades y recorridos diferentes que encajan y orbitan en Moving Still, en este instante exacto que pasa a formar parte del recuerdo en el preciso momento en que es capturado. 

Moving Still 

 

Moving Still is kino's first exhibition. The show presents works by Catherine Abitbol (Colombia, 1976) and Elicia Epstein (USA, 1992).

Catherine Abitbol’s photographies portray different faces of Acapulco, a city already worn out by time and legends. These are analog memories of what was lived in the so-called Golden Age of Mexican cinema, printed in metallic paper. Nowadays, just a few things from that past remain, except everything: the hotels, the beaches, the shops, where the most important stars of the cinema wandered, now decline beautifully, retaining the glamour of colors and rust. Resembling movie locations, these frames are scenery of better times, always located in the past. Thanks to the lens of Catherine Abitbol, ​​a piece of this everything remains and becomes deathless.

Elicia Epstein takes kino’s  courtyard and fills it with her particular steel bestiary. Ten creatures, ten explosions contained in an instant. Molded, raw and preciously, Elicia creates sometimes subtle sometimes aggressive movements. The sculptures will occupy different places of the patio during the exhibition; they will suffer the climate and they will transform and become memories of that space.

 

Two different sensibilities and techniques that fit and orbit in Moving Still, at this exact moment that becomes part of the memory at the precise moment it is captured.